8 de mayo de 2010

Vuelta a empezar

Ha pasado un año desde la última entrada en este diario de a bordo. Los periodos de actividad intensiva no me dejaban tiempo para escribir, y cuando pasaba una época relajándome entre los clubs mas de moda de las estaciones espaciales Gallente la resaca no ayudaba a concentrarme en mis memorias.

Quise volver a recordar los dias de gloria, aquellos momentos en los que sentía que podía hacer lo que quisiera cuando quisiera. El dinero es poder, y Tash-Murkon me recordaba el poder que tuve en mis manos hace casi dos años. De modo que establecí una pequeña base en el sistema Tash-Murkon Prime y volví al trabajo duro, meti mis narices entre numeros y mas numeros y con los ahorros que tenía hice algunas inversiones.

Volví a los antiguos métodos, haciendo viajes cortos y buscando beneficios en productos muy demandados aunque el margen fuese muy bajo, tenía que asegurar el poco dinero que me quedaba. Seguramente estas inversiones significarán la diferencia entre el exito y el fracaso, si las cosas salen bien debería multiplicar mis bienes por tres, pero si me he equivocado en mis calculos puedo llegar a perderlo todo.

He decidido no mirar las ordenes de venta hasta dentro de 2 meses, aparté algo de efectivo para poder aguantar una buena temporada sin tener que estar agobiada por el subir y bajar de los ISK, además, estoy haciendo buenas migas con los agentes de los Tash-Murkon haciendo algunas misiones de reconocimiento en sus limites fronterizos, lo cual me garantiza unos ingresos mas que suficientes para costearme algunos caprichos.

25 de mayo de 2009

Las Cenizas del Fénix

He tenido un sueño... uno bastante extraño, como si fuese de otra persona, más allá del tiempo y del espacio. Sabía que no debía beberme aquellas dos ultimas copas anoche.

Hace un calor bochornoso en la habitación, creo que hay problemas con los sistemas de soporte vital y han desconectado lo que no es imprescindible. Maldita sea, esta estación se cae a pedazos, y hace semanas que nadie trae suministros decentes. Pensaba que Hek sería un buen sitio para permanecer una temporada, siendo el sistema limítrofe del espacio Minmatar con la frontera Gallente, pero los piratas que rondan los sistemas entre ambos imperios dificultan enormemente el vivir aqui.

Ha cambiado mucho mi estilo de vida desde que murió mi padre. La enfermedad no solo devoró su cuerpo y su mente, también hizo crecer las intrigas familiares hasta puntos insospechados. Las traiciones se han ido sucediendo durante los ultimos 6 meses en el seno de los Ithladin, y poco o nada queda ya del vasto imperio comercial del que gozabamos antaño. Casi toda la fortuna familiar se derrochó en la mala gestion de mi hermana y los vicios de mis primos y hermanos, y ahora solo somos la sombra de lo que fuimos antaño.

Mi agente del espacio Amarr me mando un mensaje hace unos dias diciendo que dejaba el negocio, no tenía interés en seguir trabajando para mi. No le culpo, no he ingresado ni un solo ISK en los últimos 2 meses en mi cuenta.

El calor está empezando a ser insoportable. Creo que lo mejor es que coja mis cosas y me largue de aqui de una vez por todas, pensaba que la zona Minmatar sería un lugar más acogedor, pero es una de las zonas mas inhospitas de todo el Universo. Creo que aun tengo algunos compañeros de FEISA en el espacio del Estado Caldari, quizás podría pasarme a ver como les va.

Va siendo hora de volver al espacio, no puedo encerrarme eternamente.

De camino al hangar veo las luces que iluminan el pasillo hasta la bahía de atraque. Una tenue luz guía mis pasos y me invitan a abrir las alas una vez más, a hacer arder las cenizas del miedo. El nombre de Ithladin no caerá en el olvido.

Y una vez más, me siento a los mandos de mi Interdictor Pesado clase Phobos. Todas las luces se encienden cuando el sistema de seguridad de la nave me reconoce, como si en su largo descanso hubiese estado esperando ese momento pacientemente. El ordenador de a bordo inció la secuencia de encendido de los sistemas mientras la agradable voz de la Inteligencia Vitual de la nave susurra en la cabina: "El Fénix ha vuelto"

19 de noviembre de 2008

La Teoria del Caos

En ocasiones existe un momento, un acto o incluso un pensamiento el cual por insignificante que sea, altera el status quo de las cosas que nos rodean. Un impacto a gran escala es poco frecuente, normalmente son pequeños factores que no trabajan por si solos, sino que generan a su vez pequeñas reacciones en cadena en forma de eventos y situaciones que al final se muestran en un cambio como el que antes comentaba.

Algo así ha sucedido en FEISA. Muchas pequeñas cosas han alterado lo que en un día fue la Corporación en la que conseguí sentirme útil por primera vez. Algunos de sus miembros se han ido, lo cual únicamente fomentaba la aparición de nuevos problemas que seguirían degradando el estado de la ya maltrecha Corporación. Con la reciente marcha de Mansys, debo reconocer que yo, aunque intenté verlo con objetividad y comprensión, me vi expuesta a los efectos negativos que esto ha generado, replanteandome en varias ocasiones si no sería mejor volver a la Federación Gallente con mi familia ahora que bien seguro sería reconocida como una autentica Jin-Mei, ya que ese fue el motivo inicial de mi marcha.

El ofrecimiento reciente de formar parte de una Alianza que ha recibido FEISA era, según mi punto de vista, una oportunidad inigualable para que muchos de los problemas de la Corporación se solucionasen, ya que el incremento de las actividades conjuntas se vería enormemente incrementado, mejorando la cohesion y el compañerismo. Debí haber imaginado que esta proposición sería unicamente otro foco de conflicto abierto, una herida más por donde sangra la poca vida que le queda a FEISA.

Necesito despejar las ideas, creo que los problemas comerciales que he tenido en el Imperio Amarr me han afectado muy negativamente en mi estado anímico, incluso algunos de mis compañeros me han comentado que me notan fría y distante, y puede que tengan razón. He decidido coger mi nueva joya, una nave de la clase Phobos, el Interdictor Pesado de la Federación, e ir a inspeccionar nuevas regiones menos explotadas comercialmente, con la esperanza de poder reactivar mi economía personal y la de FEISA. Con suerte me cruzaré con algunos Shansha's en el camino con los que pueda descargar la impotencia y frustración que siento en estos momentos.

23 de octubre de 2008

La Soledad del Espacio

En muchas ocasiones, los pilotos de este universo pasan largas horas a solas en las cabinas de sus naves y todo el contacto que tienen con otros individuos es a través de los canales de comunicaciones.

Hoy recibí un mensaje de Zeny Eksmas mientras salía del sistema Jita con destino a Kor-Azor Prime. He estado reflexionando, y opino que es muy triste el que una persona solo pueda mantener una conversación con sus semejantes usando un micrófono y una diminuta pantalla en el mejor de los casos. La verdad es que nunca pensé que llegaría a escribir cosas como esta en mi diario de a bordo, pero a fin y al cabo, es una de mis vivencias lejos de la Federación Gallente... Zeny me ha propuesto que vayamos a cenar juntos, para hablar de negocios y demás, pero noto cierto nerviosismo en sus palabras cada vez que leo su mensaje.

Para ser sincera, no se si si sería correcto aceptar, ya que podría malinterpretar como un conflicto de intereses, y hay que ser realistas: Zeny es mi jefe, y seguro que si alguien se enterase pensarían que solo soy una cazafortunas interesada en el dinero o en el poder, sobretodo sabiendo a lo que me dedico. Pero por otro lado, hace tanto tiempo que no hablo cara a cara con alguien... menos aun un hombre. Se me hace prácticamente imposible rechazar la oferta. Además, Zeny sugirió que fuesemos a un restaurante tipico Jin-Mei que encontró en el sistema Khafis, y hecho de menos la cocina tradicional de mi familia y sus deliciosas salsas especiadas.

Tengo que pensarlo mas detenidamente, todavía estoy indecisa. Por el momento he decidido cuidar un poco mi aspecto, y he decidio llevar definitivamente el tocado tipico de mi familia correspondiente a las mujeres de mi edad y condicion social, eligiendo los tonos azules para denotar cual es mi profesion según la tradición de los Ithladin, pues pronto llegará el momento en el que pueda volver a Aunia I y presentarme ante mi familia para demostrar quien soy: Shera Ithladin.

14 de octubre de 2008

FEISA³ - Reunion

Llegamos a un punto muerto, a una situación la cual muchos calificaron de "no retorno", un bache insalvable a los ojos de la gente que perdió la esperanza en seguir creciendo como una unidad. Cuan equivocados estaban, pues al igual que las nuevas estrellas nacen en el Mar de Vapor al sur de la Instalación Traumark de la Familia Tash-Murkon, la cual esta ahora en posesión de la Nación Sansha, FEISA estaba volviendo a aparecer, con ilusiones reforzadas y un espíritu nunca antes visto.

La decisión no fue fácil, pero eso ya lo sabíamos antes de empezar la improvisada reunión a través de los canales privados de comunicaciones de nuestras naves. A decenas de sistemas de distancia entre si, los altos cargos de la Corporación empezamos a moldear lo que sería el nuevo concepto de la Corporacion. El primer y fundamental punto era establecer un nuevo hogar, un sitio donde poder trabajar todos juntos como una unica entidad. Mansys y Zeny Eksmas habían estado tanteando el terreno en Kador, una pequeña región limítrofe con el territorio Amarr y el nuevo dominio que establecieron los Khanid, con bastante proximidad a Genesis, la frontera que marca el comienzo de la Federación Gallente.

Era un lugar idoneo donde juntar a todos nuestros pilotos. El Departamento de Defensa ansiaba poder iniciar operaciones en el espacio mas allá de la proteccion de la CONCORD a fin de ir ganando experiencia en combate. El Departamento de Industria tenia amplios recursos para explotar y poca competencia a la hora de minar. Por mi parte, Kador era una región con una cantidad de trafico minima y pocos pilotos habituales, razon por la que pocos comerciantes operaban alli, una oportunidad unica para hacer pequeñas inversiones que cubriesen las necesidades de los que alli estaban de forma regular.

Los pilares están establecidos, solo hay que ir construyendo lo que sin duda será un crecimiento progresivo que nos llevará muy lejos. Muchas caras nuevas estan llegando a FEISA, lo cual es imprescindible a la hora de aumentar nuestra influencia en la zona, y la moral ha aumentado mucho desde la última entrada que realicé en este diario de a bordo. Los frutos de aquella reunión estan madurando, y todos nos sentimos orgullosos de ello.

A día de hoy, todos estamos dando lo mejor de nosotros mismos para hacer que todo vaya según lo planeado. Con suerte, pronto estaré lista para aproximarme al limite del Estado Caldari para empezar a comerciar en su dominio, donde las oportunidades son mayores que en Domain o Tash-Murkon. Llevaré el nombre de Ithladin al mismo borde del universo si es preciso. Si el espacio no tiene límites, mi ambición tampoco los tendrá.

28 de septiembre de 2008

La Guerra del Dinero

El incremento de pilotos en la región de Tash-Murkon era, a priori, una gran noticia para mis negocios y los de la Corporación. Era de suponer que las ventas aumentasen y los precios subiesen ante las nuevas oportunidades que se presentaban. Pero estaba equivocada.

Hará dos semanas pude ver con claridad lo que estaba sucediendo. Varias llamadas de mi gestor comercial en Tash-Murkon Prime me pusieron al corriente de la situacion dificil por la que estabamos pasando a la hora de vender nuestros productos. Junto con la avalancha de pilotos habían llegado bastantes con intencion de sacar tajada del jugoso pastel que era la región de Tash-Murkon. Las ordenes de venta se multiplicaron, y la competencia era muy agresiva, con una vigilancia constante de los precios y bajandolos a ritmos escandalosos. El mercado se devaluó tanto que empezamos a perder dinero a fin de recuperar todo el efectivo que pudiesemos antes de arruinarnos, vendiendo por debajo del coste de compra que se pagó inicialmente lo mas rapido posible.

Especulacion, competencia desleal, aumento de la oferta sobre la demanda y Corporaciones que vendian sus productos a precios irrisorios... se había declarado la guerra comercial en Tash-Murkon sin previo aviso. Los fuertes permanecen aun alli, luchando por un mercado que ya apenas tiene valor salvo para Corporaciones con un gran poder de manufactura; los debiles no pudimos hacer nada contra nuestros oponentes, y lo unico que nos quedaba era recoger nuestras cosas y marcharnos a otro lado, a intentar levantar desde cero todo lo que teniamos establecido al sur del Imperio Amarr.

FEISA ha perdido el gran bastión que tantos beneficios le había dado, y tendremos serios problemas a la hora de encontrar nuevos sistemas que aporten tantos beneficios como lo ha hecho Tash-Murkon Prime. Por suerte, aun me queda un as en la manga, un pequeño secreto que tengo guardado y que por ahora no revelaré, pues temo que alguien conozca mis intenciones si las dejo aqui reflejadas, y es que, no solo se libran batallas entre lasers y misiles, tambien hay otros conflictos en los que las armas se quedan en los hangares y se lucha con numeros, margenes de beneficios y mucha intuicion... esa, amigos mios, es la Guerra del Dinero.

16 de septiembre de 2008

Nubes de Tormenta

Tras el éxito inicial de las operaciones comerciales de Tash-Murkon, Zeny y Colonel me ofrecieron un puesto de gran envergadura en FEISA, querían que fuese la Directora de Comercio de la Corporación, con lo que tendría una libertad absoluta a la hora de hacer negocios en nombre de FEISA, ademas de encargarme de organizar a los nuevos miembros comerciantes de la Corporación que estuviesen por llegar. Acepté con humildad pero con decisión el cargo, esperando poder dar todo lo mejor de mi misma con la responsabilidad que este cargo conllevaba. El plan de acción que presenté en las Oficinas Corporativas de Tash-Murkon Prime era muy claro a la vez que osado: había que buscar nuevas regiones en las que vender nuestros productos, y la primera parada estaba a solo dos sistemas de distancia.

Zeny y yo empezamos a buscar oportunidades en Domain, el corazón del Imperio Amarr. Aquí la competencia era mucho más dura y los márgenes de beneficios eran menores, pero había muchos mas pilotos dispuestos a comprar equipos que en Tash-Murkon era totalmente imposible vender debido a la escasa demanda. Se establecieron distintos patrones en las ventas de la región y estabamos a punto de empezar a meternos de lleno en el mercado de los Amarr, cuando sucedió lo inesperado: un grupo reducido pero experimentado de piratas puso su punto de mira en FEISA.

Durante algo más de dos semanas la guerra redujo significativamente los beneficios que FEISA recibía del comercio y la minería debido a lo hostigados que estabamos en Tash-Murkon Prime y sus sistemas adyacentes. Muchos de los miembros de FEISA sufrieron cuantiosas pérdidas y la moral estaba por los suelos. La operación comercial de la región de Domain se había ido al traste y sabíamos cuando se podría volver a planificar, no mientras durase la guerra. Nubes de tormenta se arremolinaban en lo mas profundo de la Corporación que veía casi de forma impasible como se iba al traste lo que con tanta ilusión habíamos creado juntos.

Finalmente la diplomacia fue nuestra mejor aliada. Gracias a diversos contactos entre los piratas y los altos cargos de FEISA, se firmó un acuerdo de paz que permitiría volver al status quo, pero la dispersión que la Corporación había sufrido durante el conflicto había hecho mella en la unidad del grupo. Comenzaba una época difícil en el aspecto organizativo de FEISA y todos los Departamentos sin excepción lo notaron. Poco a poco retomé la iniciativa y fui abriendo el mercado en Domain, y los viajes al sistema Jita en The Forge se convirtieron en un habitual en mi día a día en busca de precios asequibles para poder abastecer las regiones del territorio Amarr. El departamento de Industria tuvo bastantes dificultades, ya que una repentina escasez de Zydrine y Megacyte en el territorio Amarr disparó los precios de forma exagerada de estas materias primas, disminuyendo la produccion en gran medida.

Pero las cosas no iban a mejor para mi. Me llegaron las primeras noticias de mi familia en el espacio de la Federación Gallente desde que había decidido marcharme de allí, y eran cuanto menos poco esperanzadoras. Mi padre había caído enfermo y a pesar de que por el momento su recuperación estaba marchando perfectamente, me vi forzada a desatender mis obligaciones con la Corporación bastante tiempo durante su convalecencia, lo que redujo los ingresos de FEISA en el ámbito comercial de nuevo. Por suerte pude cerrar algunas transacciones en este periodo de parcial inactividad, lo que garantizaba unos ingresos mínimos durante mi ausencia.

A día de hoy las cosas empiezan a ir mejor una vez mas. Distintas inversiones y acciones estan mejorando la estabilidad de la Corporacion, y poco a poco vuelvo a estar completamente centrada en conseguir los mayores beneficios con el fin de financiar uno de los sueños que todo comerciante anhela: adquirir un Freighter, concretamente la clase Obelisk de la Federación Gallente, lo cual abriría un abanico de posibilidades infinitas tanto para mi como para la Corporación.