Me desperté de un largo descanso repitiendome en sueños para mi misma: "Despierta Shera, tienes un mensaje nuevo"
Al abrir los ojos pude ver en el monitor de mi habitación el icono parpadeante que me indicaba que había un mensaje esperando en mi buzón de entrada, acompañado de un alegre zumbido que taladraba mi cerebro. Mi estancia en la Universidad de Hedion en el sistema Kooma no había sido en vano, ya que el tiempo que dediqué entre los registros y bases de datos de la universidad ampliaron bastante mis conocimientos en varios campos, especialmente en el manejo de nuevos tipos de naves espaciales.
Me levanté con paso torpe hasta la pantalla y la toqué levemente con mi dedo índice; la pantalla brilló con un tono azulado cuando el sistema terminó de comprobar mis credenciales y acto seguido apareció ante mi la oportunidad de abandonar Las Tierras Sombrías de una vez por todas
El mensaje me lo había enviado EvilLate, un gran amigo mio desde hace muchos años, en el que me decía que había abandonado el espacio de la Federación Gallente ante las tensiones que iban en aumento entre esta y el Estado Caldari. Durante mis meses de retiro en Las Tierras Sombrías, las noticias que llegaban de la zona no auguraban nada bueno y la declaración de una guerra abierta entre ambas facciones era cuestion de tiempo. He de reconocer que inicialmente me preocupé por mi familia, pero a los pocos minutos me di cuenta de que seguramente habrían empezado a fabricar armas y naves para la Federación y estarían haciendose aún más ricos si cabe aprovechando la nueva situación. Me mantuve firme en mi decisión y no me puse en contacto con ellos, aun a pesar de haber pasado ya seis meses desde que abandoné Luminaire.
Para mi sorpresa, EvilLate habia ido a parar a una región de EVE controlada por el Imperio Amarr, más concretamente por la Familia Tash-Murkon, donde se había unido a una Corporacion llamada FEISA (Flota Estelar Ibérica) que estaba intentando hacer buenas migas con los Amarr de la zona. Junto con todas estas noticias y con una gran sorpresa por mi parte, al final del mensaje se acompañaba una invitación para entrar a formar parte de FEISA, oferta que acepté tras meditarlo durante un par de dias, mientras iba realizando los preparativos para abandonar Kooma y Las Tierras Sombrías con la esperanza de no tener que volver nunca más a aquel horrible lugar.
14 de julio de 2008
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